imagine

Canción del hada del otoño"

Autora: Rosa Martín (derechos reservados)

 

“!Hola amigos soy, yo soy el hada del otoño!,”

“pido a los arbolillos que me den sus hojas,

que son amarillas, marrones y rojas”

 

“!Hola amigos soy, yo soy el hada del otoño!”

“mira el ratoncito se pone la bufanda

y las botas de lluvia para saltar en el agua”

 

“!Hola amigos soy, yo soy el hada del otoño!"

ven, sopla conmigo, muy pero muy fuerte,

para crear vientos, vientos de buena suerte.

 

(los verbos de movimiento se hacen juntos)

imagine ...

 

A lo largo de este tiempo, he creado cuentos y canciones y estoy feliz por estar preparando mi primer album ilustrado "el elefante me lo contó" de la mano de la maravillosa ilustradora Elena Gromaz. ! Os va a encantar!

 

A continuación, podeis disfrutar de una hadita saltarina, con la que he querido transmitir el amor por la naturaleza

 

 

Cuento del hada del otoño

(Autora: Rosa Martín. Derechos reservados)

 

Había una vez en un bosque encantado,

un hadita que dormía todo el año,

y solo se despertaba en otoño,

por eso le llamaban: “el hada del otoño”.

 

1.El hada tenía el cabello

del color de las ardillas rojas,

la piel como la tierra mojada,

ojos color avellana MU

que hipnotizaban hasta el Sr. buho,

y claro, tenía alas...

unas alas de mariposa diminutas,

con las que le encantaba volar

y visitar a todos sus amigos para jugar juntos

(lluvía de ideas con los pekes

sobre los amigos del hada)

 

2.El otoño era su estación favorita,

las hojas de los árboles se volvían

amarillas, marrones y rojas

y el bosque parecía

una deliciosa tarta de colores,

pero lo que más le gustaba al hada

era, sin duda : !saltar en los charcos de la lluvia!

y cantar su canción... (*)

(cantamos juntos su canción)

 

3. Es verdad, que en otoño hacía frío,

y había que andar bien abrigado

con bufanda de musgo, botas de corcho..

pero, escuchar la lluvia al caer,

con su el tilín, tilín ,talán, talán,

o tolón, tolón... el olor a pino mojado,

el saltar con sus amgios

en los charcos de la lluvía,

eso lo compensaba todo..

!Oh sí, el otoño era la mejor estación!

 

4. Pero aquel otoño, era muy extraño..

las hojas de los árboles no cambiaban de color,

y por mucho que el hada y sus amigos

cantaban juntos "!que llueva, que llueva!

la virgen de la cueva, los pajaritos cantan,

las nubes se levantan, que sí, que no,

que caiga un chaparrón de azucar y turrón"

!nada de nada!, lo único que caía al suelo

eran sus lagrimitas.,

 

5. El hada no podía permitir

que sus amigos estuvieran tristes,

y el bosque sin su maravillosa agua,

así que sin pensárselo,

se fue en busca del habitante más

sabio del bosque, un ratoncito viejecito,

que vivía debajo de una seta venenosa,

para evitar que nadie se la comiera

y se pusiera muy malito.

 

6. El Sr. ratón lo sabía todo, todo,

porqué se formaban las nubes,

porqué aparecía el arcoiris tras la lluvía,

porqué de un piñoncito crecía un gran pino,

porqué el Sr. Tejo era un árbol venenoso..

seguro que sabe como hacer llover, pensó el hada.

 

7. Así que el hada buscó y buscó,

junto a cada árbol del bosque,

hasta que por fin una noche,

escuchó unos ronquiditos "zzzz"

que provenían de unas hojas secas:

"zzzzz", con mucho cuidado

las levantó... y allí estaba

durmiendo tranquilamente...

el hada exclamó: "!Sr. ratón, despierte!"

El ratón se dió un buen susto:

"Sr. ratón, tiene que ayudarme, no cae ni una gota..

el otoño se ha olvidado de nuestro bosque"

s

8. El Sr. ratón, que estaba un poquito loco,

se desperezó y lo primero que pidió al hada fue

bailar su rock&roll para poder pensar mejor

en una solución, al hada le pareció muy divertido.

De repente, el ratón exclamó: "!ranas, ranas!,

!junta a todas las ranas que puedas!

y tráelas junto al lago"

yo llevaré al Sr. sol y al Sr. viento.

"Sé que es muy raro", dijo el ratoncito,

" pero las ranas, viajan dentro de las nubes, cuando el Sr. huracán las sube hasta ellas. Seguro que si las ranas les llaman, la nubes vendrán y tendremos lluvía,

aunque no te preocupes, no será una lluvía de ranas"..

rió y se marcho corriendo..

 

9. "Y cómo se vendrán las ranas conmigo?

- preguntó el hada. Se oyó al ratoncito a lo lejos:

"vístete de caballero con capa y sombrero y

cántales su canción.. verás como te siguen" .

El hada así lo hizo, hasta se pintó un gran bigote

y paseó por todo el bosque, cantando:

"cú cú cantaba la rana.

Cú cú debajo del agua.

Cú cú pasó un caballero.

Cú cú con capa y sombrero.

Cú cú pasó una señora.

Cú cú con traje de cola.

Cú cú pasó un hadita.

Cú cú que tenía prisa

Cú cú ranita chiquita.

Cú cú sígueme bonita.."

 

10. Y sabeis qué pasó?

Que todas las ranas siguieron al hadita

hasta el lago e hicieron un gran concierto:

!"croac," "croac" , "croac" , "croac"!

que atrajo a un montón de nubes.

Las nubes bebían el agüita del lago,

para ponérselo muy fácil,

el Sr. Sol ayudaba con su calor

y convertía al agua del lago

en diminutas gotitas de vapor,

como las que empañanan el espejo

después de tomar un baño calentito..

uhmm! qué ricas estaban esas gotitas de vapor!

 

 

11. Cuando las nubes se llenaron de vaporcito,

el Sr. viento las subió hasta lo alto de "la risca"

una montaña bien alta... donde el aíre es tan frío,

pero tan, tan, frío, que el vaporcito

no se transformó otra vez en gotitas de agua,

sino en pequeños cubitos de hielo,

y en vez de llover, !granizó!.

 

12. El hada, el viejo ratoncito y sus amigos,

se fueron corre que te corre a protegerse

de las piedrecitas que caían del cielo y

!se armó un gran revuelo!, todos buscaban

donde cobijarse, en los troncos vacios,

debajo de las copas de los árboles, !donde podían!

y a la pobre Sra. ardilla, le salió un buen chichón

con una que le dió.

Pero, tras unos minutos, la tormenta de granizo cesó,

y empezó a caer un maravilloso aguacero..

que es una lluvía muy finita,

que hizo feliz a todo el bosque,

y por fin se formaron unos preciosos charcos de lluvía.

 

13. El hadita y sus amigos se abrazaron y comenzaron

a saltar juntos en los charcos de la lluvía, bueno,

en los que podían, porque en algunos las ranitas

decidieron hacer su nuevo hogar.. y claro, como

se lo iba a negar el hada, después de su gran ayuda.

 

 

 

y colorín, colorado este cuento se ha acabado..

 

 

Autora: Rosa Martín López

(derechos de autor reservados)